Procesos, finanzas, personas y tecnología en un solo diagnóstico: reconocemos lo que ya funciona, encontramos dónde se frena el trabajo y te entregamos una hoja de ruta clara. No vendemos lo que diagnosticamos.

Cuando estás por invertir en tecnología (un ERP, un CRM, renovar infraestructura, contratar un proveedor de TI), las únicas personas que te aconsejan qué comprar son las mismas que te lo van a vender. El resultado casi siempre es el mismo: software genérico que no encaja con tu operación real, proyectos sin caso de negocio que se posponen a medio camino, o licencias e infraestructura que acumulan riesgo porque nadie las está viendo de forma independiente.
Y en empresas que ya crecieron pasa algo parecido por dentro: suele haber uno o dos puntos donde el trabajo se frena y no se notan, porque tu gente los compensa con esfuerzo. Esos cuellos de botella cuestan tiempo y dinero, y evitan que todo funcione como un reloj. El diagnóstico los hace visibles, sin culpar a nadie.
Entrevista contigo y con tu equipo clave: el negocio real, no el que aparece en el organigrama.
Procesos, finanzas, personas y tecnología, siempre las cuatro, no una auditoría de sistemas disfrazada de consultoría.
Priorizamos qué hacer primero y calculamos el retorno, incluida la opción honesta de no invertir todavía.
Cara a cara con el consultor senior que llevó tu caso, sin intermediarios, sin letra chiquita.
Opcional. Fase separada, nunca una venta implícita dentro del diagnóstico.
¿Decides avanzar? La implementación es una fase separada y opcional, nunca una venta implícita dentro del diagnóstico.
COMPASS analiza tu operación completa en las cuatro dimensiones, siempre. No existe una versión recortada. Lo que varía entre un proyecto y otro es cuánto trabajo cuesta recorrerla, y eso lo determina tu empresa.
Ningún entregable se omite en ningún nivel. Su tamaño lo determina tu operación, no el paquete que contrates: el mapa de procesos de una empresa de una sede es más corto que el de una con cuatro porque hay menos operación, no porque miremos menos. Las entrevistas son estimadas por la misma razón, y el número real se confirma en la propuesta.
Cuál te corresponde lo define la complejidad de tu operación, no tu presupuesto. Respóndelo en ocho preguntas o lo recorremos contigo en la primera llamada, antes de hablar de dinero.
No. COMPASS no es una auditoría ni una evaluación de personas. Entendemos cómo funciona tu negocio, reconocemos lo que ya funciona y señalamos dónde se frena el trabajo.
No. El diagnóstico y la hoja de ruta son independientes de cualquier proveedor. Si decides implementar con EGREGIE, es una fase separada y explícita, nunca una venta implícita dentro del diagnóstico.
Esa es la recomendación, y se documenta con el mismo rigor que cualquier otra. A veces la respuesta correcta es ordenar procesos o capacitar a tu equipo antes de gastar en sistemas. Te lo decimos igual, porque no vendemos tecnología dentro del diagnóstico.
Entre 3 y 8 semanas, según la complejidad de tu operación. El alcance no cambia: lo que cambia es cuánto trabajo cuesta recorrerlo.
Trabajamos principalmente con PyMEs mexicanas de 10 a 100 empleados. Lo importante no es el número de personas sino que quien decide esté en la conversación, sea el dueño, el director general o un consejo.
Sí. Ya hemos trabajado con empresas de sectores tan distintos como minería, despachos legales, comercializadoras y medios. El enfoque de decisión de negocio aplica sin importar la industria.
El alcance es el mismo para todos, así que el precio no depende de cuánto analizamos sino de cuánto trabajo cuesta analizarlo todo: cuántas personas hay que entrevistar, cuántas formas distintas de operar conviven, y cuánto de la operación está documentado. Se define en la primera llamada, antes de que exista una propuesta.
Sin compromiso: en una primera llamada te decimos si esto es lo que tu empresa necesita.