La alta dirección suele aprobar proyectos de transformación digital esperando que la tecnología por sí sola resuelva el dolor operativo, saltándose el paso de examinar el proceso que se está digitalizando.
Automatizar no es lo mismo que arreglar
Un proceso que hoy depende de que una persona revise manualmente cada excepción, al digitalizarse, simplemente hace esas excepciones más rápidas de generar, no las elimina.
Por qué el problema se nota hasta después de invertir
La inversión tecnológica suele aprobarse usando el proceso actual como referencia, sin cuestionar si ese proceso es el que la empresa debería tener en primer lugar.
El orden correcto: rediseñar, después digitalizar
Antes de digitalizar, vale la pena simplificar el proceso al mínimo necesario. Cualquier paso que sobreviva esa simplificación es el que realmente vale la pena acelerar con tecnología.
Ese diagnóstico previo — qué rediseñar antes de digitalizar — es el primer paso real de cualquier proyecto de transformación digital que hacemos con nuestros clientes.