Muchas decisiones de negocio importantes todavía se toman por intuición, jerarquía o la opinión más convincente en la sala, no porque falte inteligencia en el equipo directivo, sino porque falta un proceso claro para llegar a la decisión.
El costo de decidir sin caso de negocio
Sin un caso de negocio claro, cada reunión de comité vuelve a discutir los mismos supuestos. El resultado es lentitud, no cautela.
Qué debe tener un caso de negocio real
Un problema definido en términos de negocio (no de tecnología), el impacto esperado, el costo de no actuar, y las opciones evaluadas, no solo la recomendada.
El rol de la consultoría externa en este proceso
Una mirada externa no reemplaza el juicio del comité directivo. Le da un punto de partida objetivo, sin la carga política interna que a veces frena una decisión obvia.
Diseñar proyectos estratégicos que le den a la alta dirección la claridad para decidir es, literalmente, el propósito del diagnóstico COMPASS.